Del brief a la URL verificada, sin perder el control de la cuenta
Cada campaña avanza por pasos visibles. En cualquier momento sabes quién autorizó qué, en qué artículo estamos y qué falta para cerrar la entrega con tu cliente.
De 25 a 250 medios sin ampliar el equipo
Un informe en marca blanca con cada URL verificada
Cada campaña empieza con el contexto completo de la cuenta
El trabajo no cae en una bandeja común: arranca dentro del espacio de ese cliente. Ahí quedan fijados la marca, el mercado, los datos que se pueden afirmar, quién revisa y qué no se puede decir, y ese contexto acompaña a cada artículo hasta la publicación.
Nadie tiene que preguntar por dónde va la campaña
Cada artículo avanza por pasos explícitos: preparación, revisión, reserva del medio, publicación y comprobación. En vez de reconstruir una conversación de correo, abres la campaña y ves dónde está parada, quién debe intervenir y qué se puede retomar.
Nada se da por entregado sin comprobarlo
Que un artículo salga de producción no significa que esté publicado. Comprobamos la página en abierto, registramos la URL y la fecha que hemos visto, y dejamos anotado lo que siga pendiente dentro del mismo historial de campaña.
Cada cuenta en su carril. Cada entrega con su prueba.
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